miércoles, 13 de abril de 2011

Making Of




El 1 de diciembre de 2010 visitamos la exposición del artista alemán Julian Rosenfeldt en el DA2. Fue un recorrido por sus trabajos de video, cine y fotografía que de-construyen las narrativas del cine, la pintura o la historia del arte en general, planteando nuevas ralaciones espaciales y sensoriales con el espectador y obligándole a reconsiderar sus dispositivos de percepción audiovisual.


Estos son algunos de los textos creados tras la visita:

La nave de los locos de Julian Rosefeldt, por Montserrat Villar


Te dibujé entre la bruma
y los lobos envidiaron tu cuerpo,
rodearon tu cintura
y me alejaron de tu rostro.

Apareció un río
bañado de luna llena y de silencio.
Quise, en ese instante, bañar mi cuerpo
en el líquido de tu voz.

El águila que sostenía en mi memoria
arrancó mi camisa
tatuando sus alas en mi espalda.

Te alzaste, entonces,
magia y espesura de niebla,
descubriendo quién era yo,
de dónde venía:
negación de la vida, fiero dolor.

Y me bañé pensando en tus lágrimas,
se diluyeron las alas y regresé a tu árbol.

Descubrí que todo había desaparecido,
descubrí, en esa depredadora noche,
que ni tú ni yo éramos ciertos,
bajo un foco, mil ojos,
y este mundo de sueños que lo son.


The Soundmaker's Chest, por Mª Victoria Díaz Santiago

Failure. Failure. Failure… Failure. Day five. Sisyphus is in his apartment trying to work out the secret geometry of chance. His cigarette burns slowly in the half empty apartment surrounded by toilet paper. The only window is in the bathroom and he has to live with that electric light on and on, and on, and on. A never ending story in a lonely planet. Bollywood. India. Chaos. Folklore. Spirituality. Internet Cafes. Backpackers disappearing in a cloud of curry. Sisyphus´s hand is holding the cigarette. The butt falls onto the carpet. The red chair is holding his leather jacket. His body is holding his nice and clean red shirt opposite the chest of drawers.

It’s dinner time. The loudspeakers are making sound with the pans and sockets. Baskets. Sweetcorn smashed on the carpet. The mop rests on a grey Mandala that can’t fit in the mattress. Nobody is waiting in the room next door. He’s waiting for the opening to get control of the situation. The torch has no power for the American night and the lonely rider is filling the ashtray of his life not coming home again. The Venus is waiting on a table dressed up with rests of snacks attracted by the gravity of a woman’s body. The lonely Sisyphus stands on a bridge over the river in a big city. His parents are gone. Life doesn’t matter anymore when he goes for something sublime, when he tidies himself up like a chest of drawers inside a drawer left on the floor, in his “blues” corner of paradise. “Pink doesn’t fit you, mate”.


La mirada del caballo
, por Toño Blázquez

Es la bocana de un puerto humilde, compungido artificio de obediencia.
Para viajar alado a la impronta mordedura de los cielos, tienes, caballo,
una rara presencia de emperador, de osamenta afortunada y luz de loto.
Ves tranquilo a los dioses desayunando fronteras y picachos,
rompiendo con sus fauces la literalidad de la naturaleza, del concepto.

Llueve toda tu mansedumbre de siglos en esas frondosas crestas
de alabastro presentido y acomoda una coz en la vieja estructura
abandonada del tiempo que se yergue y la distancia que circunvalas.
Cadáveres y esfinges que tu cowboy desarma, espuma descuartizada
y veneros de esquirlas, sangres de luchas y sucumbidos paraísos.

Mira mis atunes locos en el pulso tiznoso del tiempo y engulle, engulle
en tu fugaz tránsito la amplia y traidora textura de las horas idas.
Es la tenaza de tu hombre encima la maldad que llevas,
la hipocondria que dibuja sarna y muerte en la espuela de odio
que te busca y te acorrala y arteramente siega sin duelo tu barriga.

Mira la paz y el azul de ternura que en su silbar el águila domina;
vuelve la derrotada uva de tu mirar sereno al cancionero de grises,
a la torpe rendición de la luz que va perdiendo, en agridulce rima, la poesía.
Y, finalmente, équido de efluvios y fotógrafo, dame un sarmiento, un buril,
una cuarta parte de tu poder alado para traer a mi cuna tanta primavera.

The Shift, por José M. García

Dejo a Stanley Kubrick en la televisión, con Espartaco luchando por la liberación de los gladiadores romanos, y me lo tropiezo-encuentro-reencuentro en el DA2, veintidós siglos y tres kilómetros después. Kubrick, Tarkovsky y mi soledad frente a la inmensidad de cuatro pantallas de CinemaScope.

Lucha por la capacidad de decidir con su propio cerebro en el siglo I a. C., y, veintidós siglos después: esclavo/ordenador→ hombre; creación humana. Hombres jugando a ser dioses con sus congéneres. Hombres desbordados por sus creaciones. Magia de la reinterpretación. Túneles que conducen a otros túneles, que nos hacen entrar en aceleración hasta desnaturalizarnos en la ceguera del blanco puro. Nieve blanca con hendiduras que la humanizan.

Un solo de trompa me inquieta y me hace sentir esperanza; esperanza en medio de las máquinas y los colores agresivos, ominosos/delicuescentes. Solo de trompa para una soledad habitada. El hombre deshabitado albertiano se precipita en receptáculos de luz cosmogónica que nos devuelven a la Tierra y sus creaciones.

Siglos de lucha, de esperanza y de luz en pantalla múltiple, inasible, superior, energizante y absorbente como un agujero negro/blanco. Cadencia/obstinato. Repetición. Luz en el alma y en los corazones. No es posible la mentira ante la cámara, pues no se puede construir la verdad si no es a base de mentiras. Ciclos. Soledad. Esperanza. Luz. Grandiosidad al mínimo detalle; detalles grandiosos. Jugamos a ver qué hay más allá del túnel, pero la respuesta está en nosotros mismos.

Caminos de la imagen, por Sofía Montero García

Despierto palabras
para sentir el viento.

Anochece

con el silencio en las manos,

con la llama de un sueño.

Réquiem de voces

deshoja melodías en el aire.
Mientras,
la imagen de una espera

se pierde con el tacto.

Congelo la mirada en otra piel,

luz de un blanco mar

en libertad infinita.

viernes, 8 de abril de 2011

Siete siglos de Arte




















El 24 de octubre de 2010 los miembros de SLC tuvieron una cita con el Arte en el Museo de Salamanca, que conserva en su interior desde un artesonado del siglo XIV hasta pintura y escultura contemporáneas. Destacan el Descendimiento de Luis de Morales, el San Andrés de Juan de Flandes o el Retrato de Unamuno, realizado por Juan de Echevarría.

A continuación se recogen algunos de los textos que suscitó la visita.


He visto a Don Miguel
, por Blanca González Prieto

He visto a Don Miguel

de color verde,

con la esperanza abierta

y un reposado gesto
transmitiendo
un espíritu de sensaciones equilibradas.

He visto a Don Miguel de color azul,
en pleno recogimiento
buscando lo verdadero;
y en la vanidad de ser y estar,
sonriendo al álamo
a través de los espacios
de una existencia infinita.

Don Miguel…
que detrás de sus circulares lentes
tenía la mirada suspendida
sobre una lágrima de Andrómeda
antes de que Cetus
destruyera los bordes
donde se asentaba su tierra.

Se abre la mañana
rosa y femenina.
Una ciudad de ensueño
con los dedos
despliega
una de sus pajaritas de papel
que ha sido desvertebrada por el aliento de la noche.
La escarcha geométricamente la divide
en un paisaje desolador de color gris
que engulle un todo
y, soberbia,
la mano de la muerte acecha.

Lanzas otra pajarita
recordando tu infancia...
después de dar unos giros en el aire
viene a caer sobre la mesa
donde reposan tus gastadas manos
de tantas letras derramadas
en compañía
de aquella lámpara que,
bien trazada la noche,
alargando su mano
cerraba tus ojos...


La Virgen Negra, por Mª Victoria Díaz Santiago

Mira al vacío, sonríe. Su mirada al infinito:

— Yo diría que más que la vida entera, nos queda la muerte entera, creo que es la muerte la mejor maestra porque estamos muriendo todos los días. Creo que la mejor forma de practicar tanta belleza es muriendo. No me importa compartir el otoño contigo.

Luis de Morales alza la cabeza hacia el rostro de madera policromada. Un rostro dorado se asoma por la techumbre de madera. Aristas volantes flanqueadas por la Rosa Mística, los Misterios de Isis y la Rosa de Jericó. La rosa del desierto que acompañó a Jesús en su camino y se abrió al contacto con una gota de agua. El ámbar rojo sándalo de una dama retrata en la madera su alma de árbol de maderas nobles, de maderas perfumadas de oriente, maderas abrillantadas por el tiempo y el espacio, torneadas para mirar al infinito, con una sonrisa sin mancha, con una sonrisa blanca. Hail Mary, full of grace, the Lord is with thee; blessed art thou amongst women, and blessed is the fruit of thy womb, Jesus. Holy Mary, Mother of God, pray for us sinners, now and at the hour of our death. Amen.


Texturas de cielo, por Sofía Montero García
(poema sobre Techumbre Mudéjar. S.I.(1390-1414). Madera policromada)

Perfiles de materia,
filigrana de ideas
labran el recuerdo.
Maderas de chocolate
tejen el camino
con un sueño de palabras,
con la magia de unas manos
abiertas a la creación,
al pensamiento que fluye
policromado de versos,
caminantes de un recuerdo
en el relieve de la historia.


jueves, 7 de abril de 2011

La heridas de la memoria



















El 16 de septiembre de 2010, los miembros de SLC visitaron la primera exposición en España del artista iraquí residente en Finlandia Adel Abidin, que reunió sus instalaciones más importantes desde 2004. Valentía y fuerza expresiva, ironía y sarcasmo y una amarga sensación de distancia y sentimiento de pérdida se reflejan en su obra, invitando al espectador a formularse preguntas existenciales.

Estos son algunos de los textos que se crearon a raíz de la visita:

Poema de Luz Mercedes Orrego


Muge triste
en la ribera,
aquél que soñó
con un sonido familiar,
hoy solo fragmento,
contorno rojo,
esquirla
de una olvidada
ciudad.


Pan de vida y bombas de salvación, por José M. García

Bagdad debe ser inmolada. ¿Cuántas Guerras del Golfo ha habido? Blanco y Negro de un Guernica moderno. Luz del Norte en las manos infantiles inocentes. Hielo de plástico que cruje bajo nuestros pies.

El sumo pontífice ha destruido el puente; el puente. Ha disgregado la manada. El animal descarriado no puede reintegrarse a su grey. No hay disfrute del Paraíso Terrenal. No hay posibilidad de salvarse, al menos del lado de acá. ¿Y del de allá? Tablero de dirección necesario para moverse en el intrincado laberinto de Oriente Medio y el Arte.

Pan sonoro. Mascarada de la mascarada. Necesidad de la Música; necesidad del Pan. Azúcar en descomposición para metabolizarse en la incertidumbre. Hormigas buñuelianas y zapadores robotizados. Todos somos bagdadíes. Sí hay escape. Finlandia es un Paraíso reencontrado. Solo tendremos que buscarlo.


El apuntador del foso, por Blanca González Prieto

El acero tiende su mano de fiebre
y un manto oscuro arropa la ciudad,
que con dientes de hielo
rasgan los brazos de una madre
y los hijos de mirada invisible
rompen la fuerza de la vida.
La delgadez de lo justo se quebranta
al oír el crujir aniquilador
de la propia muerte cebada en su duelo.

Los hombres altos
y grises de azulados ojos
caen desmembrados.
El espacio infranqueable
y la seguridad de estar lo más cerca de Dios
pone el precio a su vida,
sin que nadie en su despacho anunciara su visita.
Pero una nube negra se extendió parapetándose detrás de los cascotes.

Y de otro pueblo cayó otro sol,
y en canal fue abierto
sacando de su vientre a otros hombres
de grandes ojos negros
y que elevaban sus oraciones hacia lo Divino.
Un silencio sórdido
era impregnado de un polvo interrogante de absoluta culpa.

Allá... no se sabe dónde...
sobre la arena yace un guante de oro
y un dios de cartón piedra
con casco de soldado
espera el desenlace...


Memory and Assumption, por Mª Victoria Díaz Santiago

Next stop, Baghdad. No pude pertenecer a ningún otro sitio jamás. A veces tengo recuerdos, espejismos agazapados en mis sueños. Las imágenes se suceden una a una en una grabación pensante. Mi madre amasando el pan, mi hermana cubriéndose el rostro, mi padre ausente.

La mirada del otro se convierte en una sucesión de espejos negros inacabados, reflejos de un reflejo, de una identidad, de una máscara. Sus vidas no son más que una fotografía regurgitada por una cámara, un papel de película que se sucede escena a escena, a cámara lenta, que de repente se corta, se detiene en algún lugar de la realidad cinematográfica. Mi película es la película de la película de mi vida a punto de llegar a un fin de cine. El glamour del rosa de las sábanas sobre los cadáveres me hizo despertar.

Adel estaba ahí. Queda la imagen irradiada de mi pupila guardada en el álbum de recuerdos de un turista que la archiva con sus lentes fotográficas escaldada por el sol del desierto. La presencia del otro deja huellas en la arena. Soy una mujer intentando reconstruir el paisaje, dejando pasar las horas al reflejo roto de los azulejos. Acabo de servir el té. Las hormigas devoran los terrones de azúcar. Atrapar a Dios en una pecera. El vaso estalla rojo.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Fantasías animadas

Día: miércoles, 5 de mayo
Lugar: DA2
Hora: 20,00 h

Partiendo de la doble premisa de trabajar con animaciones y contar historias, esta exposición colectiva reúne una serie de trabajos que conjugan un universo de sucesos, acontecimientos y emergencias fragmentadas en transformación, como invitación al mundo que aborda iconográficamente el subconsciente.